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La guayaba

Guava_bangalore1-

“En medio del camino de mi vida”
dijo el Dante en un verso memorable,
decidí confrontar de modo afable
al puerco que engullía mi comida.

Primero, yo le di la bienvenida
y evité murmurar, para que hable
el rumiante gruñido detestable,
condenado en el punto de partida.

Permití que jugara su movida,
que esgrimiera su lengua como un sable,
que cortara mis alas insinuando

el nombre de una dama conmovida,
y superé el dolor insoportable
a Dios rogando y con el mazo dando.

2-

Y mientras el cerdito me hociqueaba
le canté las cuarenta en buen lunfardo,
me quité de la espalda un grueso fardo
con frescura de dulce de guayaba.

La guayaba es la fruta que pelaba
sin apuro ni pausa ni retardo.
Mimándolo agregué espinas al cardo
que el chancho por la orina supuraba.

Y así, con la experiencia fui alcanzando
el gusto por morder jamón del bueno:
El tonto animalito fue mi estreno.

El tiempo se nos fue desperdiciando
entre pullas y guerras como éstas:
Mis rimas de catorce son modestas.

Coda:
Ignoran mis reclamos. ¿Hasta cuándo?
Acaban con la paz los aguafiestas.
¿Veintiocho? Pregunta en las encuestas.
Se abre mi apetito ejercitando.

La guayaba es una fruta tropical, deliciosa y dulce. También tiene otras acepciones en el diccionario, así que los animo a buscarla.

Lu 

Garagatos (concurso)

 

Gagagatos

“Como dibujo por matar el rato,

ayuno del talento de Tiziano,

a los bodrios que salen de mis manos,

les llamo GaGaGatos.”

Como escribo canciones sin recato,

soy menos Mozarteum que Lesbiano.

Los versos que recito son baquianos

que van pasando el dato.

Como cobro los bises de inmediato,

me abuchean el monje salesiano

y el diabólico ángel de paganos

detrás del aparato.

Como miento mi propio asesinato

de suicida con voz de partisano,

los cielos se oscurecen infrahumanos

por simple desacato.

Como ignoro quien hace mi alegato,

aunque algunos me llamen Juan Urbano,

soporto las calumnias de Sopranos,

castrado en celibato.

Como miro sin ver el virreinato

que ejerce mi enemigo chabacano,

toreo sin razón a los humanos

porque soy insensato.

Como pinto escrituro, comemierdas,

Lo que niego desniego casi sordo,

como vivo desvivo, viajo a bordo

de trenes de derechas y de izquierdas.

Como canto descuento y bien te acuerdas.

Mis musas ya no habitan en el morbo

de un templo que se ha vuelto un gran estorbo

en mis años de box contra las cuerdas.

Mi guitarra es mujer, jamás te pierdas.

el modo de abrazarla con que absorbo

su fina melodía cual un sorbo

de whisky en las esquinas que recuerdas.

San Andrés Do Cabo Do Mundo

San Andrés Do Cabo Do Mundo

SAN ANDRÉS DO CABO DO MUNDO.

A mi abuelo nacido en Calabria, que lleva el nombre del Apóstol que pidió a Dios un lugar en el mundo para ser recordado : Andrés Folino

“A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo.” Refrán popular gallego.

Quien quisiera expulsar el odio fétido,
velozmente,
por su agria visión del fiero animal que lo circunda,
cual aluvión del árido y banal
tumor enmohecido,
prehistórico,
que cerca con diez y un mandamientos
la noche religiosa del diluvio,
deberá dejar su lado esencial
en un ciempiés de ovillos,
con su elección carnal, decapitada.
Es natural
presagiar variedad de libertades,
y no obstante, hay
un nivel de portento en los temblores
que en la fiesta de San Andrés escrutan
sus juergas olímpicas aguardando
el 13 de diciembre de Lucía,
Santa de Siracusa, por testigo.
Las piedras hablarán durante el Juicio Final
de los finales anteriores.
Inmolado el Verbo en Patrás,
tierra de Grecia, accedo a una sospecha:
¿Sucumben al infierno donde irán de muertos,
quienes no peregrinen con sus velas
de abolición del rango imperialista,
manchado de violencias engañosas y estafas laudatorias?
Humedad del Cantar de los Cantares:
Los limoneros sutiles, darán jugo
en las cuatro estaciones del Abismo,
de plural rebelión con Cruz de Malta.
Mirador que no cumpla su promesa,
reencarnará algún día como un sapo,
una culebra celta, un bicharraco
o una lagartija escamada en bronce.
Es decir, su adopción a la ponzoña.
Pescador de joyería de plata.
Delta de un Nilo truhanesco.
Estatuas con vestigios de reinos del pasado.
Magna Alejandría:
La oscura esclavitud que liberaste
fue nave en el naufragio de mi fauna.
Biblioteca del Faro inmaterial.
Las diosas del Museo, que su funesta
derrota inmensurable han percibido,
hoy viven lagrimeando por los blasones quedos
del árbol de la Fe y de la Sabiduría.
Las tinieblas están pobladas de escombros.

Lu

Esta entrada fue publicada el 10/11/2013, en poesía.