Pasillos eleusinos

En el fragoso borde del poema,

(el poema es la apuesta del amante)

un ángel se ha posado en la ventana,

y batiendo sus alas milagrosas

patinó en arenillas de la imprenta.

 

Lo que quiso decir pero no pudo,

sobornar, seducir,

cauterizar con hielo las heridas,

la diosa Creación se lo ha quitado

en las fiestas solemnes de la histeria.

 

Hubo una vez: la Ceres negra,

“una yegua con crines de dragones”,

(así reza la insulsa wikipedia)

que nos tiró del símbolo inconsciente,

aséptico el gruñido del relincho.

 

Tu amor era el misterio del estanque,

catastro de mis islas sicilianas,

antorcha que encendida de recuerdos

la nada proyectaba en los barriles

de Diógenes y Ovidio en los arcanos.

 

Mi musa siempre fue a tiempo completo

el hombre que es la diva de escenarios

obsoletos, errantes con visado.

Don Gato y sus caifanes reversibles,

fuera del mundo.

Fuera.

Apuñalado.

 

 

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Consejo para Luca Prodan

Consejo sobre escritura

 

a Luca Prodan



“Yo no quiero guita. Yo quiero a mis amigos y a la gente” 
Luca.

Y salpicá sangre caliente,
Eyaculá sobre los rostros.
Tocálos.
Que pueda olerse tu vómito en la acera,
estremecerse la mirada luctuosa
del francotirador descamisado.
Sé el mejor ajedrecista de palabras.
Contá tu hagiografía
montado en un plumero.
La libertad está en tu mente:
cortapisa, hato, martillo;
la libertad no es mentira,
zigzaguea acribillada,
sobrevive vapuleada.
Descorré el velo del miedo.
Adulterá los vinos malos.
Socorréme. Descarnáme
con letra impresa o contando
lo que supe y he olvidado.
Escribí como si fueras
monstruo, adonis o murciélago.
Los murciélagos son ciegos
con radar en la penumbra
(como Milton, como Borges),
que tienen sectas y aguantan
otro Informe para ciegos.
¿La vida? La vida pasa;
escrita o hablada pasa.
En cien años será historia
antigua o contemporánea.
En mil años, teogonía;
pero hay que escribir con ganas
como si hubieren marcianos
espiando en sobremesa
después de cenar cadáveres.
Vas a escribir lo que quede
para nadie o para nunca.
No se escribe para uno,
porque hace bien.
Se lo hace porque atraganta
el dolor abisal de la partida.
No te vayas sin obra en tus espaldas
para el que pueda leerla,
el que abra sus alas vírgenes,
si es que hay Tiempo,
y hay papeles y libros
o bolígrafos o máquinas,
que aunque tengan mil cerebros en un chip
son cajas bobas,
almas en pena en un gris pasadizo.
Sé lúcido
por placer, por deber y por destino.
No te disfraces de ebrio,
-es mejor estar dormido, drogado o muerto-.
El dinero está sobado.
Manoseada mercadería rancia.
No busques su mediocridad.
El prestigio, sí, eso buscálo.
Afilá las pezuñas, te lo ruego.
Perseguílo por las buhardillas,
hasta en el barro, debajo de las piedras.
Rascálo.
Donde hay genio no hay talento.
Si no tienen talento, arre la injuria
para aquellos que lo compren.
No pidas un consejo de escritura.
No podremos dártelo. Nos excede.
Cualquier declaración es cuenta nula.
Solo puedo brindarte mi experiencia:
La próxima vez, mordélos.
Mordélos, Lu, mordélos.

 

mordelos

¿Cómo es?

¿Cómo es?

Es: una forma de ver el tiempo.
Es: transmutar un valor por ensueños.
Es una luz
que brilla entre en tus ojos.
Es: presentir algo que nos debemos.
Es: respetar la intención en Sísifo.
Es: un vitreaux, que alumbra tu mirada.
Es: una forma más de ver el tiempo.
Es: lo inefable sobre lo inseguro.
Es: lo que queda de nuestros anhelos.
Ser o no ser, para nuestra existencia,
porque…
Es: esa gota que irrita al melindroso viento.
Es: Prometeo aferrado en lo eterno.
Es: entendernos sin decirnos nada.
Ser o no ser, para mi es, no existencia.

Coda tutelar:

Si yo también te aplaudo como a un loco.
Yo también te veo como a un loco.
Si corregirnos es tirar los dados
y no volverse loco.

Te/me veo, te/me aplaudo. Nos corrijo.
Es: esta luz que brilla lejana de tus pupilas.
Es: otra forma de ver el tiempo en la distancia.

gregory 2

¿Vos me comprendés? ¿no?

La guerra: pasión de multitudes

(Hoy dedicada a los atropellados de Nueva York, entre los que se cuentan cinco de mis compatriotas rosarinos)

 

 

 

Hay personas que dicen

que mi poesía es desmedida y sencilla,

que debiera seguir con hermetismo,

el verso breve,

el silencio oscuro,

la fuga de vocales sugerida.

Otros piden a gritos

la monótona castañuela de la prosa,

el barco a la deriva,

las noches de San Juan,

(piden pan, no les dan…),

piden ripio, la rima consonante,

la eternidad en un cuaderno con espirales.

Bastantes almas hay que dicen

que escribo muy difícil,

que no comprenden las imágenes,

que para qué usar tal o cual palabra

ininteligible, ambigua, confusa,

que afloje con la frula y la retórica.

Las metáforas se les escapan de los dedos,

y me advierten que si insisto en mi imprudencia,

dejarán de leerme,

y no podré vivir del oficio de poeta.

Como si pudiera vivir de él o sin él.

Multitud de gente, también

me acusa de ser un triste moscardón incrédulo,

una ría nigromante,

un obstáculo en el margen de costas litorales;

una fan obsesiva y enfermiza,

me inculpan

de vivir de refilón repartiendo collejas

(Dios sabrá qué significa eso).

 

Varios aprietan el detonador enquistado

de la tediosa revolución

que vende humo y soborna las pasiones

con sangre de cayena:

braman su lucha a la resistencia del amor,

se escandalizan por nuestra paz perseverante.

 

Algunas veces,

me han escrito cartitas más bellas que mis letras:

“La lluvia empieza cuando callan tus labios”

“Te debo lo que soy, señora mía”.

”Tu lista de adjetivos me duele a la distancia”

Perforan mi conciencia sus frases trepidantes.

Me enternecen y olvido lo maldito de mi obra,

el castigo que intento con furia a los cobardes,

la lanza abigarrada y descontenta

que horade el corazón con sus demonios

y me siento después, decepcionada y dolida,

como si fuera la joven inocente

que para cambiar el mundo

cambia de celular

y compra camisetas del Che

en la feria artesanal de Villa Gesell,

fumando un porro y dando asco.

 

Entonces, me obligo a recordar

que mi intelectualidad me abruma,

como diagnosticó un crítico de arte,

experto en descolar filípicas,

de los muchos que dialogan con el viento

en un medio prestigioso,

-como gustan llamar a sus tribunas,

escaleras de la camorra

y pactos pestilentes-

uno de esos tipos que aclaran la garganta,

se excitan y sentencian que circulo

en bicicleta de una rueda,

con la ilusión de estar viajando en limousine,

con un champagne francés bajo el corpiño.

 

Ignoran que los dragones me acechan

y que hambrientos rodean mi castillo,

echando fuego por la boca.

Soy incapaz de andar por los edenes

del jardín de las delicias

deshojando margaritas.

 

Incapaz de mentir que me gustan los paisajes

con pulcras descripciones.

Incapaz de subirme a las nubes desterradas.

Nula en el arte de hacer pasar gato por liebre.

Les guste o no les guste,

la tragicomedia es esta:

Con el desdén de los fracasados

y la impotencia de los desposeídos,

siento orgullo de mi afonía en la niebla.

Para pelear hacen falta dos,

pero conmigo no cuenten.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

whistlers-mother

El pintor estadounidense James Abbott McNeill Whistler desarrolló la mayor parte de su carrera en Francia e Inglaterra. Se destacó principalmente como retratista y también como grabador.
Retrato de la madre del artista o Arreglo en gris y negro n.º 1  es su obra más famosa.  Es propiedad  del Museo de Orsay de París.

 

Stella Maris

STELLA MARIS

Descalzo por la playa
el hombre plateado la huele.
Está su riego de agua
en el aire marinero
y en el ruido vertical de las olas.
Es el eclipse de sol
del mediodía que lo aturde
y le quema los pies.
Atavío de mujer caracola,
Stella de navegantes solitarios
con huesos de vapor
luciendo alegorías.
Mejor no pensar más.
Le dará
hambruna de besos de lengua
y tendrá que volver a consolarse
con la página en blanco,
su retablo de duelos.

Poema del libro Acuario Plateado por la Luna.

Retablo de duelos es mi primer libro y página en blanco, el primer poema (Fin y Principio

 

 

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https://lafolino.wordpress.com/

 

 

Hoy retomo un blog que inicié hace años para escribir comentarios, editoriales, debates y temas relacionados con el mundo poético, social, psicológico y naturalmente, político.
Somos animales políticos (Aristóteles dixit y dixit bien).  Quizás podamos fundar un nuevo modo de interpretar el mundo.

 

Este espacio lo inicié hace años  a raíz de una invitación de Radio Sarandí para compartir una columna semanal.  La presión ejercida por el entonces y actual Intendente del distrito al que pertenece la ciudad de Sarandí, Avellaneda prohibió que se transmitiera, bloqueó la salida de internet y no quedó registro de mis palabras de mi primera y última presentación.

 

Pude sí, recuperar el texto que subiré a mi otro espacio, para dejar este sitio de poesía libre de contaminación, porque en materia política hay tantas opiniones como personas y nuestra obligación es consensuar un futuro posible para nuestra civilización, sin extremismos ni viejas ataduras del pensamiento anacrónico.

Buen domingo.