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Técnica mixta

Técnica mixta:

Cuanto creíste que iba a terminar el odio

y abriste el picaporte de la vida serena,

olvidando la quemadura y el picor de la ortiga,

se encendió la fogata de aquellos

que avivan su rencor en las cenizas,

como es habitual

en estos tiempos infames.

A traición te estoquearon

los que muerden el anzuelo de la guerra,

y acedan, a precio módico,

contra viento y marea,

el oleaje de la paz de los viñedos.

No aspires al equilibrio de los santos

en la inmemorial crueldad de los tiranos.

Hay un tramado tibio y venturoso

que no pueden gozar sin sus manjares

servidos en el plato de los reyes,

sobando sus espaldas con minutas

freídas en la grasa de sus pares.

Que hubiera sido de la literatura

sin esos alicates,

alimañas

que mutilan la luna

con ácidos de insomnio/ cautiverio

Que hubiera sido sin esta transparencia

ariete de la cuña del eclipse,

sin el estafador,

sin esos ciegos,

que aspiran a llenar sus billeteras

con bruscos mecanismos por consigna.

Qué hubiera sido del grado coactivo,

la ilusión necesaria,

el nombre deletreado,

sin tanto nocturnal que se desploma

como un fantasma de metal

con puntos suspensivos en la diáspora.

Las conjeturas potenciales

deben ser permutaciones vacías

cubiertas de misterio

para estos animalitos de Dios,

que prosperan como hongos venenosos.

En la causalidad está el indicio

de fúnebre sequía cuando llueve.

 

 

 

 

Publicado en Cruzamientos y Aspavientos

MATINAL

MATINAL

A Hans Magnus Enzensoerger quien dedica el poema Casa aislada a Günter Eich, donde aparece el primer verso

Cuando me despierto

-casi siempre antes de las 8-

lo primero que aparece es el catarro,

las flemas, los ojos legañosos,

la cara hinchada por dormir mal

y sola.

No veo

nieves sulfurosas y brillantes,

mares embravecidos,

flébiles pájaros que conjuguen el verso

y la atención lírica.

Apenas un par de árboles verdes

recogen sus copas sobre las tejas del primer piso.

Adivino conductores de autos lujosos que depositan a los hijos

en la escuela privada de mi barrio

y chicos de impecables uniformes

que marchan al colegio como al suplicio matutino.

Un señor serio cada tanto da recomendaciones:

“No vayas a tirar el envoltorio del alfajor al suelo.”

“Las botellitas de plástico deber ir al cesto de No reciclables”.

Veo madres apuradas, rezando para que

no falte la maestra de grado.

Mientras sigo haciendo gárgaras,

poniéndome gotas y tomando píldoras

(para calmar la alergia, el stress,

y favorecer la buena circulación de mis arterias)

escucho a través de la ventana

–sin curiosidad sino por el volumen alto del diálogo-

a un padre explicarle a su niño

 cómo fabricar una pelota de trapo perfecta

para ganar el concurso anual.

La hija mayor (no más de doce años) lo llamó “sexista”

y siguió hablando por su móvil con la madre que aparentemente

estaba trabajando en EE UU, por un viaje gerencial.

El papá sonrió con dulzura: “Dale un beso de mi parte”

“Decile que, por favor, regrese pronto.”

La chica era contestaria y rebelde.

“¿Y por qué no la llamás vos, viejo?

No soy tu empleada, le reprochó.”

“En la madrugada, cuando la cama esté helada sin su presencia, lo haré”

supongo que habrá pensado.

“No hace falta que me agredas.

Ahora tengo que seguir explicándole a tu hermanito

cómo hacer una pelota de trapo.

¿No notaste la carita de tristeza que tiene?”

Mis molestias matutinas se aclaran poquito a poco.

Es tiempo de agradecer a Dios, a las vírgenes,

y a los Santos Evangelios,

a los libros sagrados del Corán y el Viejo Testamento,

a Amon Ra, a Zeus a Gea y Cronos,

a los poetas paganos y a los filósofos del zen,

a los platónicos y peripatéticos,

a los cínicos y nihilistas,

a mis ancestros,

al chico que atentamente seguía las instrucciones de su papá,

al papá que con su apacibilidad amortiguaba la ausencia forzosa de la madre,

a la hija que luchará por los derechos de las mujeres,

cuando sea su tiempo,

aunque todavía tenga mucho que aprender

sobre la delectación de una buena convivencia,

en fin, dedicarles una oración a cada uno de ellos,

y a los fresnos, a los cables enmarañados,

a los automóviles lustrosos,

y agradecerles

el don de la vida y la esperanza

por los años que nos quedan por vivir.

Sin olvidar hacer el saludo al Sol, tampoco sea cuestión

que se ofendan los creadores de los cultos chinos.

 

073

Lección nro dos para aprender a escribir poesía.

Llega la LECCIÓN NÚMERO DOS PARA APRENDER A ESCRIBIR POESÍA, me la regala el poeta Alexis Soto Ramírez  del blog y la transcribo a continuación:

¡y dejad fuera las pancartas!

Lu

 


No bajemos los brazos para que la poesía despliegue sus alas y nos enriquezca.

Cosas del tiempo

Escuché el maravilloso soneto Vida de José Hierro, recitado por él mismo: y tuve ganas de emular al gran maestro español con este poema inédito.

 

 

Cosas del tiempo

Muchas veces me siento a pensar cosas

que aparentan estar fuera de tiempo.

Para algunos es ocio o pasatiempo

y es probable que sea las dos cosas.

 

Lo que busco es la esencia de esas cosas

que llegan apremiadas y a destiempo

causando bienestar o contratiempo.

Instantes que se aíslan de otras cosas

 

 

Son cosas de por sí insignificantes;

prodigiosas que nunca he visto antes;

abiertas como rosas voluptuosas.

 

Son cosas de sustancias vacilantes

de un tiempo que pasó, con sus desplantes

y vuelven a soñarse como hermosas.

 

 

 

La rima también es bonita, lo que sucede es que fue usada demasiado. No olvidemos

que no hay buen poeta si no poesía clásica, en todas sus inflexiones.

 

 

Lo compartí en facebook, hoy, con mis amigos de wordpress.

Abrazos en la nube.
Lu

 

 

 

ENFUNDÁ LA MANDOLINA – (el libro)

En las próximas semanas presentaré el último libro, en el cual se recopilo poemas publicados en mi (desaparecido) blog Enfundá la Mandolina (comunidad del diario El País) y presenta otros recogidos a lo largo de los años -y alguno inédito, como corresponde.

Las satisfacciones y amigos increíblemente bellosy talentosos que coseché en este blog de España me hacen seguir añorando su estilo y calidad. Por fortuna, nos volvimos a encontrar en facebook y wordpress y los tengo cerca aunque alguno ya no esté entre nosotros.

ENFUNDÁ LA MANDOLINA es el título de un tango cuya magnífica letra fue escrita por José Zubiría Mansilla y música de Francisco Pracánico. Recomiendo lo escuchen en la versión de Carlos Gardel (revisited) porque es inmejorable.

Gracias, poesía.

 

https://enfundalamandolina-lu.blogspot.com/

 

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Feliz año 2019

PALABRAS 2019

 

Estamos vivos, tenemos el privilegio de ser pensantes, educados, con voluntad, con buena salud, solidarios ante la pobreza estructural y cívica.
 
Somos seres inteligentes, racionales, sentimentales, gozantes, bellos y estamos aquí para crear un mundo a nuestra medida.
 
Con el ferviente anhelo de que el próximo año sea tan bueno como el que se está despidiendo y mejor aún si fuera posible: 
 
 
——————-paz, prosperidad y felicidad para todos los habitantes del mundo————
 
 
Nosotros vamos con los corazones.
 
 
Abrazos.
 
 
Recuerden las palabras de los sabios “tus pensamientos son cosas y crean tu realidad. Nos convertimos en aquello que hemos pensado ser”.

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