Mil poemas

mil poemas

 

 

 

Mi poemas 

 

 

Escribí mil poemas.

Con uno que te guste y lo recuerdes

sabrás que la misión está cumplida.

Mi sonrisa verás de oreja a oreja

cuando por casualidad,

como quien no quiere la cosa,

le recites un verso a un ser querido

para darle un soplo de alegría

y una muestra precaria,

impertinente,

de que también los tontos

servimos para algo.