Archivo | febrero 2017

Soneto con atribuciones.

 

Soneto atribuido a Hugh Laurie

Van juntos sin tomarse de la mano
gozando del secreto convenido:
El que solo se ríe, dice el Nano
percibe el avatar y el alarido

de un mundo que se esfuerza en liberarse
rompiendo las barreras del sonido. 
Apremian estos tiempos para amarse
con excéntricos vientos escogidos.

Las reinas se avergüenzan del legado
y tiran sus coronas empedradas
al fondo del Leteo de los sabios.

Esclavos del amor queman los labios
de los fieros tiranos que en manadas
colgaron su impudicia en el mercado.

Lulaurie
No puedo acordarme por qué a este soneto lo guardé como “atribuido a Hugh Laurie” sin perjuicio de que me encanta su personaje de Dr. House y que es un hombre muy guapo.

Tampoco creo que sea cierta la cita en itálica que hago de Serrat, por lo que debería reescribir ese verso que menciona al Nano para rescatar el resto del olvido.Vagamente me parece que lo hice así por unos versos sobre el amor que Sabina atribuye a García Márquez y que por supuesto el colombiano-mexicano-cubano-norteamericano jamás escribió.  En ese año Serrat y Sabina andaban juntos en la segunda gira si mal no recuerdo.

Gracias.

Hoy mismo (un poema demasiado largo)

 

Hoy mismo.

En el día tercero de la semana cuarta,

el onceno mes del año dos mil trece D.C.,

17 horas después de la medianoche,

la Real  Academia Española

anuncia en su Twitter, que ha ganado

el Premio Cervantes la señora:

Elena Poniatowska.

Claro que no agrega, como informa Wikipedia

y  reconoce la autora en entrevista con  Cala

(CNN en español, para que aprendan los siervos

quien manda y quien obedece),

que la oculta identidad de la mexicana,

cortesana de sus Reyes y eminencias es:

Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor,

hija del príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski,

descendiente de la familia del rey Estanislao II Poniatowski de Polonia—

y de María de los Dolores (Paula) Amor de Yturbe.

Hoy mismo,

después de saber que un país al que amo con locura,

que me diera la lengua de mi afiebrada infancia,

un país

tan obsecuente y masónico,

tan reverencial  a la alcurnia,

tan mediocre en su intelectualidad aburguesada,

con pretensión republicana,

pero colonialista,  al fin y al cabo,

un magnífico país de paisajes soñados,

discriminante y terco,

con dogmas insensatos,

repleto de personas buenas

altivas aunque nobles,

un país primordial,

enamorado de Argentina,

un país

que es más nuestro que el dulce de leche,

un país

al que llamamos Madre Patria,

y que nos duele ver  arrodillado a otra monarquía

cuya reina se cree la Reina Isabel,

y es la Jefa de su Iglesia,

mientras su ardiente hijo quiere ser el tampón de su amada,

demostrando su lado más erótico,

de fe pasional  y romanticona,

el príncipe que ansía abdicar de variables y derivadas

para vivir en armoniosa compañía

con su eterna Camila,

sus hijos que son hijos de Diana,

la cazadora,

y  sus hermosos nietos,

montando animales  pura sangre,

en un grupito de  islas rodeadas de continentes

con clases sociales conspicuas y tiránicas

como castas hindúes dominantes;

hoy mismo,

como les decía,

merced a esa feliz casualidad de la vida,

descubrí que la libertad

no es potencia de pobres amañados,

ni de cultos con silla numerada

en las aristocracias plebeyas.

La libertad se llama: No me importa.

Leeré lo que me gusta.

Haré lo que me plazca.

Escribiré a mi modo.

La libertad se estira con la risa

que señala a los tontos del sistema

con orejas de burro

en las escuelas.

La libertad no calla ni murmura.

Se da el lujo de ser privilegiada,

de pertenecer a una estirpe de Cruz Roja,

con blasón de paz en los corazones;

y entiende bien por qué adulaba a Elenita

tanto necio que impone su criterio,

para bien de los consumidores

y beneficio rentable de sus negocios empresariales.

Hoy mismo,

está a la vista,

he renacido con palabras.

El mundo se refleja en mi ventana.

Las nubes blancas se agitan revolucionarias,

como si estuviera a punto de llover

y, sin embargo, sale el sol con nuevos bríos,

para tostar la piel de los enemigos de Palacio.

¿Los Borbones me adoran?

Merci beaucoup.

Los rabinos apuestan  a mi favor y en contra,

festejando cualquiera sea el resultado de la taba.

El Vaticano tiembla.

Las sectas y las logias están sudando tinta

en legajos amortizados y expedientes secretos.

Francisco es argentino y peronista.

O lo que es igual de opuesto por el vértice:

La máquina de Dios desacelera.

Quien quiera podrá ser, hoy mismo,

dueño del Futuro en el Pasado.

lavandera

 

 

 

 

 

              Lavandera 

(lamento haber perdido el nombre del autor de esta obra, si alguien la conoce que me avise)

 

El asno de Buridán

Oda pindárica de Dalmiro a Moratín
“¡Ay, si cantar pudiera los hijos de los dioses, lira de hombre,y, cual trompa guerrera de altísona armonía,que ambos polos atónitos asombre, resonase la mía,…”

El asno de Buridán.

 

Cuando el credo reniega de Jesús,

y las víctimas del martirologio

se emberrinchan detrás del Holocausto,

una niebla hiperbórea

se archiva en el destino de mis púas

de lastimada cítara que suena.

El azar es el alma del poema

recita un Unamuno trascendente.

Paradoja casual dicen los locos

amantes de absurdo,

nacidos del ab zurdo ab intestato.

Encuentro simetría en las desgracias

del que tiene que optar ante la duda,

¿menos malo será lo menos bueno

o al contrario, la confusión

nos llevará al peor de los senderos

del asno de Buridán?

Cerveza de verracos, floja y tibia.

Espectadores sementales

de un hórrido y tenaz

pacer de mieses vagarosas.

En busca de la zanja del desagüe

nos viene una tristeza subrepticia;

infinitesimal tragedia bufa.

Al calor del valor de la elección

la orquesta me devuelve ruido o ecos.

No encuentro la palabra aproximada,

el terco talismán, las nervaduras.

La gente que no fue, no será nunca

del cielo que adolece en las ventanas.

El asno es menos burro cuando canta,

el asno es una filfa, una engañifa,

se atreve a sofocar la inconsistencia,

quimérica noticia disfrazada

de crédulo pudor,

de curvas rectas

que cierran en un círculo cerrado.

Justifíqueme Dios de la ataraxia,

de no saber mentir las elecciones,

de jugarme la boca en cada frase,

si es que fuera pecado de soberbia

amar y equivocarse.

Mi mochila está ajada, manoseada,

raída por el caldo de cultivo

de un aforo que vive de un linaje

de hermeneutas de élite,

en minorías

selectas, pestilentes,

rectoras de moral de imperativos

del deber sojuzgado por la farsa.

Me muevo por lo mudo incomprendida:

a tientas, en lo oscuro, fatalmente.

Me lío con Discépolos, gorriones,

con vándalos, pamplinas, antifaces,

con pasiones de tábano pesado

boqueando algunos versos sin remedio.

                                    La espera de Miguel Ruibal. 

Puede verse el link de fuente marcando AQUÍ.

 

Blindaje

 

Blindaje

Como vivo y trabajo en un suburbio,

nadie se asombraría si dijese

que mi oficio es pintar,

abrir caminos,

litigar en procesos ambiciosos,

ser crítica de cine o vendedora.

Mas nunca les confieso: Soy poeta.

Soy Ángel. Soy Mesías. La  brújula del Sol.

Confucio versus Nostradamus.

Sería ese panfleto categórico

un transparente sello de locura,

un gesto de arrogancia innecesario en boca del idiota,

y el tiempo les daría la razón para evitarme.

En cambio, hay que decirles

una simple verdad incuestionable.

La idea orbita en el papel,

casi un espectador llorando en un concierto ajeno,

mutada en un paisaje inapropiado

en rostro del lector de maravillas,

-podría ser mi tímido vecino,

la amiga de tu abuela, un barrendero-.

En el cuento de hadas

se descubre que en paralelo existe

un universo ausente al despistado

que mira el mundo desde las ventanas.

Y entonces…

sucede el milagroso encuentro

de la tinta seca de los excluidos

con el fervor vital

de quien tan vivo como vos

construye muros,

extrae sangre en los laboratorios

los lunes de 8 a 10 de la mañana

o diseña el suntuoso vestido de casamiento

que hará feliz a la madre de la novia embarazada.

La pertinaz neblina urbana indulta en carnavales,

fingimientos y cáscaras de aforo.

Este es un poema del año 2013.
Acabo de leer el poema Indulto de Luis García Montero, de gran factura literaria y pensé que como él bien dice… la poesía me indultará.

Aquí podrás leer  tres inéditos de Luis:

http://www.zendalibros.com/tres-poemas-libro-inedito-luis-garcia-montero-puerta-cerrada/

Pleitesía

 

Pleitesía

Crece la consternación por los ataques a Bélgica.
Jihadistas se adjudican el horror de los crímenes
de metro y aeropuerto:
deben ser extremadamente asesinos o muy tontos.

Sobre todo deben ser agnósticos de cabo a rabo.
Imbéciles por involución social.

Ni hay razas superiores
ni hay pueblos elegidos
ni hay plazo que no se cumpla
ni hay ley que no los condene.

Dejen de rendir pleitesía
al maldito dinero que  los enceguece
y atrofia sus cerebros de mosquito.
No habrá reverencias ni sumisiones para nadie.
Yo soy Dios y ordeno que cese la violencia. 

dios-cese
No hace falta aclarar en qué momento histórico escribí este poema.
Marcando este enlace podrás escuchar el poema
Buen fin de semana.
Lu

Un diálogo de facebook

pierre-bonnard-1920

 

Pierre Bonnard

Lu Folino Avellaneda ¿Si te digo que la razón no existe, me creerías?
Villo Argumanez No.
Besos.

 

Lu Folino Avellaneda Villo Argumanez Por eso, porque es cuestión de creencias, es que se puede opinar que existe como que no. La razón es el dios de los agnósticos.

 

Villo Argumanez La razón no es una cuestión de creencias. Las creencias es un uso de la razón, para elucubrar y ahondar sobre las misma, se puede razonar mal o bien, se puede razonar como un loco o un cuerdo, pero siempre bajo la razón. La razón no es agnóstica, atea , se puede razonar como un loco o un cuerdo, pero siempre bajo la razón. La razón no es agnóstica, atea y creyente. Es más coherente con el ateísmo, pero sabe dudar….o razonar de manera sesgada hasta creer que atándose las botas se puede salir volando, es otra cosa, bajo la presencia de la razón, eso sí.

 

Lu Folino Avellaneda Villo Argumanez Alguien te lo contestó más abajo. El amor tiene razones que la razón no comprende. La razón creó sus propias reglas, y no tienen ningún temor en contradecirlas y los ejemplos abundan en la historia.
No olvidé nunca la clase de matemáticas de primer año de secundaria (tenía 12 años) y la profe que era excelente y afable comenzó a explicar la geometría euclidiana con los tres postulados: punto, recta y plano. Con toda inocencia le pregunté: ¿Por qué debería creer que esos postulados son verdaderos? Y la respuesta fue: porque son POSTULADOS. Al poco tiempo aprendí que la recta era una sucesión de puntos infinita y el plano una cantidad también infinita de rectas paralelas, y fue cuando empecé a pensar que alguien nos había estado engañando durante dos mil quinientos años. Nunca dejé de desconfiar del saber oficial.
Todo se reducía al punto y mi intuición me permitió asociarlo con Dios, por analogía (que también es un principio de la lógico, aunque “medio truchito” diríamos los porteños).
Dos cosas parecidas o similares podrían ser completamente distintas si se “razonara” hasta las últimas consecuencias. Un solo caso echa por tierra toda la teoría.
Sobre el ateísmo ya me expresé en reiteradas ocasiones. Si no podés probar la existencia de Dios, no podés probar con idéntico criterio su no existencia.
Los ateos tienen la mala costumbre de invertir el onus probandi. ¿Por qué tendría que probar yo algo para defenderme de otro que afirma lo contrario?
No voy por la vida diciéndoles a los crédulos cómo están tan seguros de que hubo un Big Bang hace 15.000 años, cómo pueden probar la expansión del universo, por qué antes creían que la luz era una partícula y ahora se asegura que es una onda. Eso por no hablar del átomo, que era indivisible y la física cuántica confirmó las sospechas de que no era así.
Prefiero siempre a los que dudan porque con ellos se puede pensar y profundizar sin temor a caer en la creencia marxista o eclesiástica (digo iglesia en sentido amplio, no en el que se pretende dar de iglesia católica).
Dios (el que más te guste, el que elijas, hasta la diosa Razón si querés) es amor y es palabra.

 

María Jesús Vivas Albo
María Jesús Vivas Albo Me ha encantado tu reflexión, Lu Folino Avellaneda. Gracias por compartirla.

 

Villo Argumanez “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Comenzamos mal. Cuando se cita a alguien, aunque sea Blaise Pascal (1623 – 1662) lo mínimo exigible es citarlo o entrecomillarlo para que no haya duda de quién lo dice y en qué época vivió. No es hasta finales del siglo XIX y principios del XX cuando se comienza a conocer algo sobre cómo funciona el cerebro; de ahí que los grandes filósofos y pensadores de toda época hablasen de emociones por el desconocimiento que se tenía de lo que hoy sabemos y se puede comprobar : las descargas, la cantidad, lo millones de sinápsis que se producen en el cerebro; sabemos, y se demuestra, cómo nos engaña en lo emocional, la visión de los objetos y sujetos, las acciones son interpretadas, las emociones gestionadas, sí, pero nunca con una uña del pie, o el hígado, tampoco un riñón — hasta nos puede faltar–, sino con lo que el cerebro razona, de manera que puede interpretar de manera correcta o incorrecta, pero nunca dejará de ser la razón, la capacidad del ser humano para razonar, quien acierte o se equivoque.
“La razón creo sus propias reglas” afirmas. La razón es no es creencia o fe, eso son consecuencias de la razón, no son más que creaciones del cerebro, lo que no elimina la razón, la razón desaparece con una lobotomía o con la muerte… Lo demás que cuentas…pues muy bien…como si quieres hacer cohabitar una dentrita dentro del iris de una virgen santa… Hablar, hablar, escribir, decir.. parte de la razón…Un loco razona…. En fin, las obviedades no las voy a materializar aquí. Si se desconoce esto es inútil continuar hablando o escribiendo…Yo me pido que lo que he escrito viene dado por una fuerza desconocida que me la infiere un espíritu sin pies ni cabeza, fuera de todo material y que existe en un sueño freudiano dentro de un vaso que contene absenta. Hemos construido la oralidad, el acto del habla, desde la razón y así configuramos y hacemos evolucionar nuestro cerebro….bla bla bla bla…..
 

 

Villo Argumanez Ah, el big bang 13 800 millones de años atrás.

 

Villo Argumanez No sé a qué fin viene la arenga de ateos, dioses, etc… Parten de la razón. O me hablas de la intuición, claro, la intuición tiene que ser razonada, si no no es. Los ilusionistas te pueden crear una realidad ficción, con el manejo de la razón, no porque lo intuyan, sino por que se practica y estudia…..

 

Villo Argumanez Rechazo que ambos seamos ateos. Yo sólo creo en un dios menos que tú. Cuando tú comprendas por qué rechazas todos los demás dioses posibles, entenderás por qué yo rechazo el tuyo.

STEPHEN HENRY ROBERTS.

 

Villo Argumanez Los viejos interrogantes de Epicuro aún no se han resuelto. ¿Desea Dios prevenir el mal pero no puede evitarlo? Si es así, Dios es impotente. Pero ¿y si no quiere? Entonces es malévolo. ¿Puede y quiere Dios evitarlo? Si es así ¿es despreciable?

DAVID HUME

Lu Folino Avellaneda Villo Argumanez “No” “usé” “comillas” “para” “la” “cita” “porque” “este” “es” “un” “espacio” “coloquial”, (estoy citando a la RAE y por eso ahora lo hago y porque Jacques Prevert y Les paris stupides, etc. etc.)

EL Big Ban son 13.800 años ¿contados con qué calendario?
Si fuera el actual serían 13.799 11 meses y 29 días, según lo confirman los estudios del Dr. Karl Sagan Marx de la Universidad de Okhlafornia, Rusia del Este.

Ah, y me encantó la tautología que usaste:
“nunca dejará de ser la razón, la capacidad del ser humano para razonar, quien acierte o se equivoque.”

Yo no soy atea, sino todo lo contrario. Afirmo que todos los dioses de todas las religiones y todos los seres humanos compartimos la “partícula de Dios” que es Lumínica.

Un gusto debatir contigo.
Y como siempre terminamos diciendo los abogados: “media biblioteca nos da la razón”. La otra media, lo dejo a tu criterio.
Besos
Lu

 

Lu Folino Avellaneda Villo Argumanez Mi intuición de que podrían ganar Trump, el Brexit, y el NO a Colombia fue muy razonada, lo cual no quiere decir ni no decir que fuera deseada o compartida.

 

Lu Folino Avellaneda Villo Argumanez Lo de Hume merecería un tratado aparte. “Lo primero es lo primero” que dijo Aristóteles.
Toda cita por perfecta que fuera es una falacia de autoridad.
Razoná un poco: Es imposible que alguien pueda crear un sistema para comunicarse en tiempo real con otra persona en otro continente, mandarse documentos y moverse en las fotos.
Ah… no… pará…
Y como dijo Czeslaw Milosz, “con permiso, paso al baño” (que alguna vez lo habrá dicho).

Los treinta y seis piadosos

 

LOS TREINTA Y SEIS PIADOSOS

(LAMED VAV TZADIKIM)

 

Subiste al monte

Sagrado de las revelaciones

para abrigarme del pecado mortal.

Fuiste mi escudo,

cuando la dureza era una urgencia

y el deceso una trampa;

clamé  tu nombre

y llegó hasta tus oídos dignos

de otra suerte

mi voz como un torrente;

y el cielo con su engaño,

nos cobijó en resplandores

altaneros.

Treinta y seis piadosos se erigen

en jueces

y adiestran su espada

desdeñando las fortalezas

y debilidades el reino.sodoma-y-gomorra-peter_paul_ruben

 

El rescate de Lot  en Sodoma y Gomorra de Peter Paul Rubens.