Tráfico de influencias

Tráfico de influencias.

 

 

 

 

Le pedí  a Duncan que le dijera a Marlon, que cuando viese a  Susy le recordara a Laura, que  le mande decir a Diego, de mi parte, si fuera tan amable de hacerle saber a Peter que cuando se encuentre con Karina le comente  a su  hermano Gus, que es íntimo amigo tuyo, que te amo y estoy dispuesta a casarme contigo cuando quieras.

Si este humilde tráfico de influencias no funcionara tan aceitadamente como deseo y por una de esas casualidades de la vida no llegara mi mensaje a tiempo, iré la próxima semana a tocar timbre a la puerta de tu casa con la excusa de estar buscando a Yolanda, tu madre, para que apure a Duncan con el objeto de que no retrase mi encomienda porque no soporto la espera de tu respuesta ni un minuto más.

Aquí podrás escuchar el relato

(recién salido del horno)

(pido disculpas por la mala calidad de la lectura, ya que hago estas grabaciones -como siempre. de manera precaria en un teléfono móvil)

carta

6 pensamientos en “Tráfico de influencias

  1. ¡Ni un minuto más! No hubo manera de asegurar mejor la perdida del mensaje, así es fácil, que la próxima semana Yolanda te reciba con el encargo que le llegó: Una caja de sus horribles galletas caseras. Un beso.

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    • ja ja ja

      No creas, carlos. La mensajería funciona perfectamente. Todo es cuestión de saber quienes serán los intermediarios de tu pedido.
      Hay un refrán popular que dice:
      Dios está en todas partes (pero atiende en Buenos Aires)

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