PEDANTISMO.

fridha

Autorretrato de Frida Khalo.

PEDANTISMO.

¿Cuántos vocablos hay que nunca usaste?
La imposibilidad de ceñir el universo
te turba y en tu mente arremolina
bastimentos de acopios no servibles.
Quedemos en que el brete es un desgaste

en una escena feérica sin hadas ad honorem
con sórdido revuelo de aves anilladas
que prestan su osamenta a tu servicio.

Vivir administrando consecuencias:
conjetural destino aherrojado en plasma
del poeta menor de los poetas
ignotos de la biblia.

Paliestevada prefación, glup glup,
de arqueadas piernas por la tribu
acribillada,

que desempolva su frenología
eterna entre sones marciales de alefato.
Lu
Nota: Este es un modelo de poema que NUNCA deberías publicar y mucho menos escribir,  aunque tenga sentido profundo, sonoridad y aspecto literario.  Todas las palabras utilizadas forman parte de nuestro bienamado diccionario de la lengua castellana.
La poesía también es el arte de combinarlas en su justa medida.
La palabra pedantismo, sinónimo de pedantería,  la descubrí escuchando una entrevista que el reconocido y ahora olvidado Antonio Carrizo le hizo al grandísimo Jorge Luis Borges, quien nos enseñó lo que Wilde ya sabía:  A no tomarnos demasiado en serio.

3 pensamientos en “PEDANTISMO.

  1. Estoy cansada de ver artistas que adoptan poses de humildad y se jactan de ella, frente a quienes sentimos que hay espacio para todos y que merecemos respeto.

    Uno de mis poemas (titulado: 2012) se refiere a uno de esos personajes, cómplices de la patraña cultural del NPI. Pero por desgracia, no es el único (aún vivía cuando escribí el poema publicado en Venas al Menudeo), abundan en todas las ramas del arte.

    Confundir ego con autovaloración es letal para quien aspira a construir mundos nuevos. Sin esa actitud creativa ineludible nada bueno saldrá de la mente del presunto artista.

    Cierto que el ego es algo sobre lo que me gusta bromear a menudo, exagerando sus consecuencias. Muchas veces, en foros públicos firmo: Lu_Bilderberg_Dios y agrego “porque así me llaman los del Club”. La risa que provocan las respuestas, que van desde el insulto, la acusación de loca, la gente que no sabía qué era eso del Bilderberg, hasta la discusión sobre el sentimiento religioso o de la existencia de Dios, es tan inspiradora que me nutre de ideas literarias. Es un disparador de energías.

    Nada me parece más hipócrita que la falsa modestia. Simplemente, no les creo a los que van por la vida con esa máscara.

    Ser humildes, no es ningún secreto, es la forma de conseguir con disimulo aceptación entre los pares y triunfar. A partir de ahora, ya no podrán engañarte más.

    La aspiración de triunfo es el más egocéntrico de los deseos humanos aunque se disfrace bajo ese manto de solemnidades convencionales.

    Lo sano es el equilibrio, la autoestima y el respeto y consideración por uno mismo y por los compañeros de ruta.

    Lu

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