Paradojas

 

Paradojas

Hablando de estrategias y locuras,

la causa se convierte en enunciado

y el índice de manos con que esculpen

artistas, necios, roncos y profanos,

vetusta sordidez

de emblemas y oropeles,

arraiga con misiones sublimadas

la sobria insensatez del esqueleto.

 

La lente falsifica en los retratos,

la cámara luctuosa es el milagro,

el tropo traslaticio, un argumento:

la génesis de cada consecuencia

denota hipocresía.

Copiador y copiado son el mismo

verídico estatuto ornamental

de ríos secos.

 

Transparencia borrosa,

derrame de una ofrenda

que contradice el trueque,

exorcismo de un desmantelamiento

que  cede a los rigores del cacique

cerbatanas de un plagio.

 

Usurpador y usurpado han expoliado

la corteza de un velo descorrido

con furor de fantasmas

entre agitados himnos

de tintes de una tinta libérrima, indeleble.

 

Gestaron en su idilio,

cognación de las sílabas ariscas (esquivas)

que Dios ha pronunciado:

El terror a la muerte.

Concepto disidente del  autismo.

 

Paréntesis  del signo con su rumia

de advenimiento al  mundo y lo creado,

en episodios que van en retahíla,

con rastros de una imagen de concepción virtuosa.

El ríspido pecado original

contra prebendas  de magistratura,

como los lirios de Santa Lucía

con flores azules y blancas

que  siembran en el pecho escarapelas.pen-and-ink                                                               Ilustración tomada de la red.

Anuncios

2 pensamientos en “Paradojas

Los comentarios están cerrados.