Caliente

Caliente.
Este poema pertenece al libro Acuario Plateado por la Luna, en donde “la mujer de agua” es la protagonista de un amor liminar entre la realidad y la ficción con “el hombre de plata” -algunos los califican como amor platónico pero no creo que encuadre)
El link del libro es http://acuarioplateadoporlaluna.blogspot.com.ar/

imagen

La imagen  es aleatoria, es usada al solo efecto de ilustrar el poema y fue  fue tomada de la red.

La mujer de agua es líquida y caliente.
Caliente como un verano a la intemperie,
como un mate recién cebado;
caliente como un arcón que se abandona;
caliente como un cristal de sol caliente,
como el sudor de la piel de los apasionados,
como la pluma de los poetas sin tinteros;
caliente como el relámpago que agoniza,
como el tacto del canónigo
de excepcional belleza;
caliente como el que mira desde el féretro;
caliente como un instrumento
después del concierto concebido,
como la pipa de un indio
despojado de su libertad;
caliente como el alma hirviente
donde la voz se escurre muda
hacia el final de los estanques.

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6 pensamientos en “Caliente

  1. En cuanto al uso del vocablo “caliente” te diré: si hubiera querido escribir “cálida” lo habría hecho.

    El adjetivo “caliente” tiene una sonoridad sensual, que va mucho más lejos que la sencilla calidez. Por las características del libro y del personaje requería ese matiz que sonase como un látigo al lector desprevenido, para que pueda ir adentrándose en la intensidad de un amor tan real como ilusorio.

    Por otra parte, no sé si en Hispanoamérica es igual, nosotros decimos que alguien está “caliente” cuando está muy enfadado. Y cuando nos dirigimos a alguien coloquialmente para interrumpir un enojo decimos: CALENCHU.

    Feliz fin de semana.

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    • Gracias por avisarme del error en el verso 12.
      Revisé el libro y está correcto, gracias a Dios. Se podría haber escapado en la prueba de galera.

      En cuanto al uso del vocablo “caliente” te diré: si hubiera querido escribir “cálida” lo habría hecho.

      El adjetivo “caliente” tiene una sonoridad sensual, que va mucho más lejos que la sencilla calidez. Por las características del libro y del personaje requería ese matiz que sonase como un látigo al lector desprevenido, para que pueda ir adentrándose en la intensidad de un amor tan real como ilusorio.

      Por otra parte, no sé si en Hispanoamérica es igual, nosotros decimos que alguien está “caliente” cuando está muy enfadado. Y cuando nos dirigimos a alguien coloquialmente para interrumpir un enojo decimos: CALENCHU.

      Feliz fin de semana.

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