Cocinas

ulises

 

Ulises, atado al mástil, escucha el canto de las sirenas (Cerámica griega)

(La imagen me la sugirió:  https://kevinlovestocook.wordpress.com/)

 

 

Y como pedirán algunos bises

me adelanto y les dejo una propina,

de mi tierra natal, que es argentina,

mayúscula y minúscula de Ulises.

 

Si alguno te reclama, no me avises,

si alguna te presiona, cocaína,

le dices que se chute en la cocina,

ya sabes que no acepto zonas grises.

 

Me fui sin terminar con los tercetos,

sucede que también tengo una vida,

y encuentro en el suplicio que mi herida

 

cicatriza entre versos y secretos

descontados de impuestos y ganancias,

regalías, prebendas, redundancias.

 

 

 

El soneto se titula Cocinas y habla sobre la cocina como arte del gourmet, de las cocinas del “paco”  (nombre burlesco dado a la pasta base residual de la cocaína, y de las cocinas políticas -como no podría ser de otra manera- quejándose de la economía que aplican los gobiernos sucesivos contra la clase trabajadora.
La metáfora del viaje a Itaca la tomé prestada de este gran poema de Cavafis (aunque no esté en mi top ten de poetas imprescindibles, que encabezan sin rango ni prioridad: César Vallejo,  Federico García Lorca, Leonard Cohen,  la enorme Wislawa Szymborska, etc) está en la lista de los top ten de mejores poemas de la era contemporánea)

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.

Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña

Buen fin de semana
Lu

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10 pensamientos en “Cocinas

  1. Precioso el poema, La odisea es mi libro preferido, recorrí sus páginas en travesías sorprendentes que me llevaron desde Madeira hasta el Caribe pasando por Islandia y me asomé a las costas de Groenlandia y a la peninsula del Labrador. y defiendo que está escrito por la mano de una mujer poeta. Un abrazo.
    No sé porqué wp no me avisa de tus nuevas publicaciones.

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    • No sé porque no tengo anexado wp a mi teléfono. Solo leo cuando entro y veo el puntito naranja sobre la campanita.

      Me alegro que te guste mi soneto. Aunque tal vez te quieras referir al de Cavafis, que por supuesto, está entre mis favoritos del top ranking.

      La Odisea es un gran libro, que hace tanto tiempo que no leo que si lo volviera a hacer sería nuevo para mí.

      Un abrazo.

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      • Lucía sí me mentas la cocina que es mi reino. Como no me va a gustar tu poema?
        El de Cavafis es un clásico y letra de alguna canción de la que no recuerdo el autor. Quizás Maria del Mar Bonet. Un beso.
        Ya me he suscrito por correo. A ver sí así acierto. Un abrazo.

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