La noche después (del libro Venas al menudeo)

La noche después

De cómo armonizaban amor y desencuentro

lo supiste  la noche

después de haber llorado.

Yo solo te observaba  como viendo a un cadáver

de una serie aburrida

en la tele del sábado.

No pude soportar tu inapetencia

de máscara romántica,

con coraza de acero.

Guarda de mí el recuerdo

que es todo lo que tengo para darte.

Los juegos de artificio te han robado los ojos.

Me miras como a un búho

de bosques conquistados.

No quiero hacerte trampas de comedia amorosa.

Yo solo te observaba quebrar mi biografía,

sabiendo que exigías

regodeos tiránicos.

Aunque debo admitir: Yo solo te observaba

vacilante y austera

aguardando mi  turno

con un as en la manga.

 

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