Nimiedades

 

I-
 
Que si he fundado un ámbito de amor
en el encuentro, es porque somos tantos
los hastiados por la denegación,
perpetua y corrompida de los hechos
que llevan al buen puerto de la muerte,
que como toda muerte torna en centro
su ultimísimo adiós por la partida.
 
II-
 
Salvación por la sangre y por las letras,
que han ungido milenios de esperanza,
acordando rezar que por milagro,
aparezca algún Ser a redimirlos
ignorando la esencia de lo Creado,
la pura Libertad, que nos regala
el Dios incomprendido que nos une.
 
 
III-
 
Yo que he despilfarrado la Palabra,
me consumo en el fuego del silencio.
Pasión, tormenta y luz de mis escombros.
Tragedia viva con final feliz
de statu quo, por pulir el ripio
y buscar el socorro en un mundo mensurable,
asible a los sentidos, mercantil y evasivo.
 
 
IV
 
 
La realidad nonada es proclive
a inmolar el relámpago
en lábil estrategia del rayo baladí,
crepitando en efectos especiales,
de intrascendentes ruidos de responso.
Operación de tacto y residencia
con sueño de anarquía desgarrada.
 
 
V-
 
Irreductibilidad de pérdida absoluta
que solo siente nostalgia de algún nombre
y sigue de este lado del espejo,
designando al azogue y los diluvios,
aquí donde se estrellan cuatro pájaros
de vivo argento en cítaras sagradas,
contra un albor de vidrio.