Los broncos nubarrones

Los broncos nubarrones. 

Admito haber vivido equivocada, 
cruzando las fronteras del destierro 
con una camiseta imaginaria. 

Procuro crear cauce en anaqueles 
colmados de estaciones y de Biblias, 
tensando morbidez y desaliento. 

Admito presidir tu dormitorio 
vestida con piyama de sedas naturales 
y andar por la escalera con pantuflas. 

Procuro ser la párvula inocente 
que construye epigramas, 
que en su próxima vida serán gestos. 

Admito que procuro no soñar 
los instantes del flash 
en que piden perdón tus ojos sin respuesta. 

Procuro no perderte pero admito 
que la lluvia sonámbula de hoy 
es como un torbellino inexpugnable. 

No puedo persuadir al aguacero 
que nuestra avellaneda está asolada, 
enferma de humedad, 

adolecida de ángeles y estrellas, 
de tanto andar hurgando por tu sombra, 
a la intemperie, 
bajo oscuros y broncos nubarrones. 

Lu Folino
(Un poema ideal para este oscuro y lluvioso día de lluvia en Avellaneda)